El programa cuenta con 3 millones de euros y establece una ayuda máxima de 23 euros por hectárea para agricultores y ganaderos a título principal afectados por la falta de pastos y forrajes.


El Boletín Oficial de Cantabria ha publicado este martes el decreto que regula la concesión directa de las ayudas extraordinarias destinadas a las explotaciones agrarias afectadas por la sequía durante 2026.


La medida contará con una dotación total de 3 millones de euros y llegará a 2.309 beneficiarios, entre agricultores y ganaderos a título principal con explotaciones ubicadas en Cantabria.


Uno de los aspectos más importantes del procedimiento es que los beneficiarios no tendrán que presentar ninguna solicitud para recibir la ayuda. La Administración autonómica dispone de la información necesaria para tramitarla directamente. Únicamente quienes quieran renunciar dispondrán de un plazo de diez días hábiles, contado a partir del 23 de septiembre, para comunicarlo expresamente.


Hasta 23 euros por hectárea


La cuantía correspondiente a cada explotación se calculará teniendo en cuenta la superficie máxima determinada a efectos de pago entre las ayudas por recinto incluidas en la solicitud única de la PAC de este año.


Sobre esa superficie indemnizable se aplicará un importe unitario máximo de 23 euros por hectárea. Las ayudas están dirigidas a titulares de explotaciones agrarias que tengan la condición de agricultor a título principal y que se hayan visto afectados durante 2026 por la reducción de la producción y disponibilidad de pastos y forrajes.


La producción de pastos cae alrededor de un 25%


La sequía está teniendo un impacto directo sobre las explotaciones ganaderas de Cantabria, especialmente por la menor disponibilidad de alimento producido en las propias fincas y la consiguiente necesidad de adquirir más forrajes y alimentación suplementaria.


Los informes técnicos manejados por la Administración autonómica sitúan en torno al 25% la reducción media de la producción potencial de pastos, con pérdidas que se acercan al 32% en algunas comarcas.


Esta situación se suma al incremento de otros costes que soportan las explotaciones, como los combustibles, los fertilizantes y la alimentación del ganado.


Las ayudas fueron aprobadas por el Consejo de Gobierno el pasado 17 de septiembre y su publicación en el BOC permite poner en marcha ahora el procedimiento para que los fondos lleguen a las explotaciones beneficiarias.