La Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Cantabria recuerda que esta época es especialmente sensible para los venados y pide evitar comportamientos que puedan alterar a los animales.

La llegada de la berrea vuelve a atraer estos días a numerosos aficionados a los montes de Cantabria para observar y escuchar uno de los fenómenos más característicos de la naturaleza al comienzo del otoño. Ante el incremento de visitantes, los agentes medioambientales han realizado un llamamiento a disfrutar de este espectáculo natural con prudencia y respeto.

La Asociación Profesional de Agentes Medioambientales de Cantabria (APAMC) recuerda que la berrea constituye un periodo especialmente delicado para los venados, por lo que resulta fundamental mantener una distancia suficiente y evitar cualquier interferencia en su comportamiento.

Entre las principales recomendaciones se encuentra permanecer en los caminos y reducir al mínimo la circulación de vehículos por pistas forestales cuando no sea necesaria. También se aconseja mantener silencio, evitando música, ruidos o luces que puedan alterar a los animales.

En el caso de acudir en grupo, los agentes recomiendan permanecer juntos y evitar desplazamientos que puedan causar molestias a la fauna. También se pide evitar llevar perros y, en caso de hacerlo, mantenerlos en todo momento controlados o atados.

La APAMC insiste especialmente en que los animales no deben ser perseguidos, acosados ni atraídos con el objetivo de observarlos o conseguir fotografías más cercanas. Desde la asociación recuerdan que una buena imagen debe obtenerse siempre respetando la distancia y el bienestar de la fauna.

Vigilancia y control durante la berrea

Los agentes medioambientales desarrollan durante estas semanas labores de vigilancia y control en las zonas donde se concentra la actividad de los venados.

La asociación advierte además de que determinadas prácticas pueden estar prohibidas y ser objeto de sanción. Entre ellas señala las molestias o persecuciones intencionadas a la fauna, el empleo de reclamos o cebos, focos, determinados equipos de observación nocturna y fototrampeo, así como la circulación o acampada fuera de los lugares autorizados.

El mensaje de los agentes es claro: la berrea puede disfrutarse y observarse sin interferir en el comportamiento de los animales, haciendo compatible esta experiencia con la conservación y el respeto a la fauna de Cantabria.